lunes, 5 de abril de 2010

Lo que da de sí un sueño


Jueves noche. Voy a cenar a casa de mi hermano (por cierto, muy buenas las pizzas) y, como punto final de la velada, me deja disfrutar en pantalla 42 pulgadas y un sonido increíble del concierto en Wembley de Muse. Hasta aquí todo normal. Regreso a casa y me voy a dormir...

Es de noche, o lo parece. Me encuentro en la entrada de un recinto, más parecido a un bareto normal y corriente. Para mi sorpresa, me encuentro una apertura enorme con un escenario ascendente cuya estructura me recuerda el interior de una cueva. Consigo llegar hasta primera fila, a dos palmos del escenario. Tengo la entrada en la mano y le echo una ojeada: Concierto de Muse. 

Mi acompañante (que no recuerdo quién era) me da un codazo para avisarme que estan subiendo al escenario. Todo el mundo grita, brazos levantados a mi alrededor, luces de colores que me desorientan momentáneamente. De repente, el escenario rocoso asciende delante de mis asombrados ojos. ¡No voy a ver nada! ¿Para qué me pongo en primera fila si no voy a ver nada? No soy la única sorprendida. A mi alrededor todo el mundo permanece en silencio mirando hacia arriba.

Demasiado silencio. Se supone que han empezado a tocar. Entonces, ¿por qué no se escucha nada de nada? Un minuto más tarde el escenario vuelve a bajar y una voz a través de los altavoces anuncia que se suspende el concierto por problemas de sonido. ¿Problemas de sonido? ¿Qué sonido?

Totalmente desconcertada y desilusionada salgo del recinto, acompañada por una serie de murmullos a mi alrededor. De repente, una mano se posa en mi hombro para que me detenga.

- Espera - Matt Bellamy, delante de mi, ofreciéndome algo. Observo el objeto. Es una entrada para un concierto.- Tenemos que suspender el concierto pero os doy otra entrada para el próximo. 

Se da la vuelta y desaparece. Sonrío. No ha podido ser esta vez, pero sí la próxima. 

Ahí me desperté. Debo decir que, aunque la conversación la he escrito en castellano, en mis sueños el señor Bellamy habla en catalán y con un acento bastante marcado de Gerona (qué curiosa es la mente). Nada, que éste sueño tiene moraleja: ¿Que Muse hace un concierto en Madrid y no puedes ir? No te preocupes, ya volverán a Barcelona o a Badalona o a otro sitio y, esta vez sí podrás ir... A no ser que alguien me regale una entrada para el concierto de Madrid y me acompañe, jejeje. 

Que tengáis dulces sueños.

domingo, 28 de marzo de 2010

Oh, lai la, la Primavera, la Primavera!

Efectivamente, desde la semana pasada YA ES PRIMAVERA, aunque el Corte Inglés ya esté preparando la campaña de Verano.

Esta estación en la que tantísima gente se acuerda de la madre que parió a cada una de las flores y a su polen, la estación en la que te despiertas por la mañana, te abrigas porque ayer hacía un frío del carajo, sales a la calle y te asas de calor o, por contra, te enfundas en una camisa, sales a la calle y vuelves a casa a buscar un abrigo. ¡A ver si nos aclaramos!

También dicen que la Primavera la sangre altera... en los niños esto es una verdad como un templo; ¡no hay quien los aguante! Llegan por la mañana y, delante de sus padres le arrean un empujón al compañero o compañera más cercano en ese momento. Se muerden, se arañan, se dan patadas. Como están alterados, no se les ocurre nada mejor que hacer que correr alrededor tuyo a ver si consiguen que te marees (¡uy, sí, que divertido!). Si no, te vas a otra clase a la hora de comer y, mientras ayudas a dar de comer a la nena que con casi tres años en su casa sigue comiendo triturados, Jaime Daniel se dedica a repetir una y otra vez: Sonia, ¿que hay después? ¿carne, burguesa? ¿sí? ¿hay carne? ¿hay burguesa? A lo que tú, muy pacientemente le contestas cada vez "no lo sé, corazón, creo que sí, que hay hamburguesa pero no lo sé". Imaginaos esta escena en un bucle durante 10 minutos. Desesperante, ¿verdad? Hasta que, por fin, llega el segundo plato, el niño está viendo que sí, que hay hamburguesa y ¡sigue preguntando "Sonia, ¿que hay después? ¿carne, burguesa? ¿sí? ¿hay carne? ¿hay burguesa?" Aaaaaaaaaaagh!

Pero llega Semana Santa, o al menos cuatro días sin niños... Juro solemnemente que me encanta mi trabajo, que adoro a todos y cada uno de esos renacuajos pero ¡NECESITO ESCUCHARME MIS PENSAMIENTOOOOOOS! Y estoy segura que, ellos, también necesitan desconectar y coger energías renovadas para volver al ataque. ¡Os quiero, mis Bestias Pardas!

lunes, 15 de marzo de 2010

Ya están aquíiiii!


Hola amigos y amigas de la nave del misterio, bienvenidos a una nueva y espeluznante entrada de Octavo Lustro. Hoy, vamos a hablar de algo que puede herir la sensibilidad de nuestros lectores. Os avisamos que lo que a continuación os vamos a relatar puede resultar verdaderamente SOBRECOGEDOR.


Todo aconteció una fría pero soleada mañana de invierno (domingo 14 de marzo, para ser exactos). Sô se acercó a contemplar las diversidades monocromáticas de las plantas de su patio (verde, verde y más verde). De pronto, algo llamó su atención. Un escalofrío recorrió su espalda. Al mirar a su alrededor se percató de la presencia de ciertas plantas con flores rojas, parecidas a las campanillas, que surgían de todas las macetas de aquel patio tan verde no mucho tiempo atrás.



- ¿De dónde narices han salidos estas flores? - se preguntó Sô. No recordaba haber plantado nada, de hecho, ninguna planta sobrevivía a sus zarpas (porque no tengo manos, tengo zarpas). Aquel hecho era espeluznante. Decidió consultarlo con una experta en el patio (es decir, mi madre, básicamente porque se encarga ella de mantener con vida toda esa lechuga, porque otro nombre no puede recibir).


- Pues no sé, empezaron a salir de repente pero no sé de donde han salido. Tal vez sean plantas alienígenas. (música de Encuentros en la Tercera Fase interpretada por Muse).


Jarl. Amigos, compañeros, estoy segura que este relato os a puesto la gallina de piel. No sabemos hasta qué punto pueden llegar a crecer y expandirse estas curiosas plantas con flor a las que denominaremos "alienillas" - aliens +campanillas-. Desde la nave del misterio continuaremos investigando.



Esperamos sus experiencias, sus inquietudes y sus sobrecogimientos, aquí en Octavo Lustro. Se despide Sô-friker.

miércoles, 10 de febrero de 2010

¿Día de los qué? Paparruchas

Domingo, como bien sabréis es San Valentín. Pues bien, como odio este día en concreto por ser una patraña inventada que motiva el gasto porque sí, porque un regalo a tu pareja se lo puedes dar cualquier día y no hace falta que sea nada comprado, he decidido reinventar el significado del día de San Valentín.

Que sí, que es el día de los enamorados, vale pero, ¿es que a caso no puedes demostrarle a tus amigos/as que también los quieres? ¿A la família? Tenemos 365 días al año (366 si es año bisiesto) para demostrárselo pero yo, además, me propongo endulzarles la vida a todos aquellos que me sufren más a menudo, porque no es fácil aguantarme. Y, como no me podía esperar hasta el domingo o hasta el viernes, algunas privilegiadas han degustado mis galletas de chocolate (aunque a algunos no les guste el chocolate, hay muchos otros a quien nos apasiona XD). He de decir que he tenido éxito.

Y es que después de dos semanitas muy duras en el trabajo, seguimos resistiendo a esos "locos bajitos". A los demás, no es que no os quiera, es que no os veo, pero prometo intentar hacer lo posible por recompensaros, ya sea con chocolate o sin. 

Os deseo, no uno, sino millones de días de San Valentín. Queréis mucho, que la vida es muy corta. 

sábado, 30 de enero de 2010

¡Comer, comer!

Mi pasión por las crêpes no tiene límite! Como me dijo Amanda ayer, nací gula y moriré del Norte XDDDDDDDD. La entrada de hoy va de recomendaciones gastronómicas. Voy a hablar de una crepería bretona a la que me llevaron ayer, tal vez la conozcais. 





El restaurante se llaman Crêperie Bretonne Annaik, muy cerquita del Gran Casino de Barcelona. Tienen una suculenta variedad de crêpes saladas, ensaladas, tortillas (a la francesa, obviamente) y postres (crêpes dulces, copas de helado y batidos). 




Este lugar tiene la particularidad de ser pequeñito pero estar decorado de manera muy original, puesto que su cocina se encuentra en la carrocería de un autobús antiguo, cuyas puertas sirven también de acceso a los lavabos. En su página web podréis leer cómo estan construidos, pues existen varios restaurantes en distintos puntos de España. Os recomiendo que vayáis, eso sí si sois muchos primero reservad, ya os digo que es pequeño. Y si tenéis intención de dibujar algo, llevaos lápiz y goma y un rotulador, que los colores son plastidecour y no pintan muy bien. Menos da una piedra, ¿no?








¡Buen provecho!


viernes, 29 de enero de 2010

Fantasía musical



La semana pasada la directora de mi "escola bressol" me pasó un documento muy interesante de cómo trabajar la música con el primer ciclo de educación infantil. Me lo miré por encima, ya que no tengo demasiado tiempo pero lo poco que vi me pareció muy didáctico y práctico, así que se lo comenté al día siguiente.

Mi jefa me comentó que, si yo estaba de acuerdo, quería pedirme un favor. Había estado pensando en la posibilidad de hacer algo innovador, una serie de talleres para todos los niveles (de 0 a 3 años) dedicados a la música, todo adecuado a cada nivel madurativo. Cómo sabe que mi sueño frustrado ha sido y siempre será ser profesora de música, me pidió si podía encargarme yo de la tarea, ya que no soy tutora y puedo moverme por las ocho clases sin dificultad y, con la ventaja que conozco todos y cada uno de los alumnos de la escuela. ¡Por supuesto!, contesté. De momento durante el resto del curso me dedicaré a realizar algún taller de vez en cuando (no tengo tiempo ni para rascarme, menos para programar unidades didácticas centradas en la música, eso se tiene que preparar muy bien). Aun así, voy a ponerme con ganas, porque me hace muchísima ilusión.

Y aquí estoy, buscando audiciones, seleccionando sonidos y canciones, repasando mis apuntes de música del ciclo formativo y de la universidad, leyendo por mi cuenta. Vamos, todo un trabajo de investigación. Lo mío es meterme en berenjenales, lo sé. Y buscando, buscando me he encontrado con que mis referencias auditivas se basan prácticamente en dos de las mejores (a mi parecer) producciones de Disney que, a su vez, llevan el mismo nombre. Me refiero a Fantasía y Fantasía 2000.

La música nos hace sentir, experimentar, imaginar, a cada uno algo distinto pero que, al fin y al cabo, es algo que, cada vez que volvemos a escuchar aquella canción o esos primeros acordes, nos hace revivir aquellos momentos, aquellas emociones que vivimos al escucharlos por primera vez. Esa misma era la intención de los creadores de Disney al escoger ciertas piezas clásicas y representarlas gráficamente, bajo una seriación de imágenes en movimiento o una historia pensada por el propio compositor o totalmente nueva y creada para la ocasión.

Me quedo con una pieza de ambas películas:
- Noche en el Monte Pelado de M. Mussogsky


- El Pájaro de Fuego de I. Stravinsky

De pequeña esas películas consiguieron hacerme ver que yo no era la única que podía soñar despierta, y eso fue todo un alívio para mí. Me gustaría que, a través de los talleres, los niños y niñas puedan ser capaces de sentir y amar la música de la misma manera que yo lo hice y que me ha llevado a ser como soy.

domingo, 24 de enero de 2010

Sentimientos



Lo sé, hace un porrón que no escribo pero es que


a) No he tenido tiempo


b) No he tenido nada interesante que contar


c) Sinceramente, no he tenido ganas




Pero he vuelto... que cada uno juzgue si es algo bueno o malo. Pues bien, la entrada de hoy, sintiéndolo mucho, es un poco tristona, aunque tiene notas muy bonitas. Empiezo.




Creo que ya he mencionado en entradas anteriores que en mi trabajo tenemos la suerte de contar (durante 3 preciosísimos meses) con una persona de la que estoy orgullosísima de conocer, trabajar y salir de fiesta en breve. Y esta excelente persona, que se llama Ana Mª Ortega (Ana O, para las compañeras de trabajo) nos deja -o más bien nos la quitan- el próximo viernes 29 de enero.




A parte de lo mal que me siento por el simple hecho que una amiga se quede sin trabajo, me indigna pensar en las condiciones de trabajo que vamos a tener a partir del lunes siguiente. Estamos hartas de repetir a los de "arriba" que nos falta personal, que menos mal que tenemos un refuerzo porque sinó de qué íbamos a poder con todo. Dentro de dos semanas lo sabréis.




Lo más extraño es que todavía mantengo la esperanza que le amplíen el contrato, al menos hasta final de curso... ojalá.




Y ahora una de añoranza. Hoy, después de una semana entera sin mirar el correo electrónico, me he encontrado un mensaje de la mamá de Lia, una de mis alumnas del curso anterior. Me contaba que una noche antes de acostarse, estaba con su hija leyendo el cuento de antes de ir a dormir. De repente, Lia le dice a su madre que está muy triste, a lo que su madre le pregunta "¿por qué estás triste?" y la niña, de poco más de 3 años, le contesta: "porque quiero ver a la Sonia" y se pone a llorar a lágrima viva. Su madre se había quedado sin batería en el móvil y no tenían posibilidad de llamarme, así que no pudieron comunicarse conmigo para que la consolara. Me escribía, además de contarme ésta anécdota, para pedirme si podía enviarle alguna foto en la que saliéramos las dos juntas, ya que esta semana Lia es la protagonista de la clase y su madre había pensado que, como yo había formado una parte tan importante de su vida, debía mencionarme en el libro viajero del aula de Lia.




Mi reacción: un nudo en la garganta, lágrimas que me resbalan por las mejillas y una sonrisa de gratitud hacia esa pequeñaja que me ha hecho tan feliz. No hay nada más gratificante que tus alumnos se acuerden de ti con cariño.




Ya véis, dos historias emotivas, diferentes, pero llenas de todo aquello que me llena día a día.