miércoles, 6 de abril de 2011
Misión cumplida
Ésta es una entrada breve, ya que simplemente es para informar a todos los seguidores de Octavo Lustro que, por fin, he podido conseguir imágenes escalofriantes de "las plantas alienígenas". Por si no lo recordáis, el año pasado, concretamente el 15 de marzo de 2010, hice una entrada en la que os informaba de la aparición sobrecogedora de unas flores de origen desconocido. Pues bien, dichas plantas han vuelto a florecer esta primavera, así que les he podido hacer unas cuantas fotos. Pido vuestra colaboración para intentar desentrañar el misterio. Para eso, una única vía de contacto, hacer un comentario en el blog, que me lo tenéis muy abandonado de comentarios enriquecedores. ¡Y después me critican que no hago entradas! ¡Malament! Aprovecho para adelantar que el equipo del programa (básicamente yo) se desplazará dentro de poco a una localización especial, en la que esperamos encontrar nuevas historias que explicaros con el mayor rigor y seriedad (Jaaaaa, jaaaaaa y jaaaa, me Río de Janeiro).
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Yo,
yo y yo XP
miércoles, 30 de marzo de 2011
Cuando dos almas se encuentran
Érase una vez, no hace mucho tiempo, una chica que, a pesar de tener una familia que la quería y unos amigos maravillosos, sentía que su corazón estaba roto. Y no porque no gozara de buena salud o porque estubiera maltrecho, sinó porque hacía ya mucho tiempo que había amado a alguien con toda su alma pero ese amor no había sido correspondido. Pasados los años la chica volvió a sonreír como antes, a sentir ilusión por la vida. Había renacido y le esperaba toda una vida por delante. Pero, no obstante, había decidido guardar su corazón bajo llave, todavía demasiado débil como para atreverse a volver a amar.
Un día, uno como cualquier otro, salió a dar un paseo. Era una mañana soleada, fresca y apacible, así que se acercó hasta la playa. Qué mejor paisaje para una mañana tan hermosa. La muchacha andó y andó hasta que decidió sentarse en un banco, justo delante de la playa. Las olas iban y venían, estrellándose en la orilla con delicadeza. Se sentía reconfortada, el calor que despedían los rayos del sol le devolvían la vitalidad que había ido en disminución durante la semana laboral.
- Magnético, ¿verdad? - ella se sobresaltó. A su lado se había sentado un chico que no conocía de nada. - ¡Oh!, perdón. No quería asustarte. Simplemente me apetecía hablar con alguien y como estabas aquí sentada... ¿te molesta si me quedo un rato?
- Nnn, no, no, tranquilo. Estaba tan metida en mis pensamientos que no me he dado cuenta que hubiera nadie.
- Bien, entonces me quedaré un rato.
Ambos quedaron en silencio unos minutos, observando el ir y venir de las olas. Finalmente, él se decidió a hablar.
- Sé que resulta ridículo pero, ¿me creerías si te dijera que ayer soñé contigo?
El corazón de la chica empezó a bombear acelerado. Giró la cabeza hacia el rostro del chico y le observó sin poder articular una palabra.
- Vale, sí, suena muy ridículo. Olvida lo que acabo de decir.
- No. - ésta vez fue el chico quien se giró hacia ella. - Quiero decir que,... bueno, que sí te creo.
Él sonrió. Su rostro se ruborizó al instante y bajó la cabeza, todavía sonriendo.
- Vaya, es increíble. No pensé que pudiera ser pero al verte sentada en el banco me he dado cuenta que no podía ser una casualidad. ¿Tú también has soñado conmigo? - la chica asintió con una leve sonrisa de complicidad. - ¡Uau!, no me había pasado antes nada parecido, te lo juro.
- ¿Crees en el destino? - se quedaron quietos, observándose el uno al otro. Él le tendió la mano, cogió la de la chica y la estrechó cálidamente.
- Tal vez empiece a creer a partir de ahora. - ella sonrió- Está bien que ya nos conociéramos en un sueño pero quizá sea mejor empezar con una presentación de verdad. Encantado, mi nombre es...
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Cuentos breves
lunes, 21 de marzo de 2011
Mi fin de semana perdido

Vamos a ver, ¿quién es Murphy para arruinarnos la vida a mí y al resto del planeta? Porque todas sus leyes se cumplen, sin excepciones. Pues bien, seguro que hay alguna de sus leyes que dice algo así como: llega el fin de semana y te pones enfermo. Y si no la hay, pues me la apropio y, a partir de ahora será una Ley de Sô.
Efectivamente, toooda la semana a trancas y barrancas, aguantando como una jabata. Llega el viernes por la tarde y estoy que no puedo con mi vida, me duele todo, la garganta empieza a irritarse, las piernas no me responden y la cabeza está próxima a explotar. ¡No, me niego a caer! me digo a mi misma y sigo con lo mío.
Sábado por la mañana, me duele el cuello. ¡Y una mieerrrrda! Soy una mujé digna d'admirá, así que me voy de excursión a celebrar el día del padre a Les Fonts del Llobregat con consecuente subidita escaleras arriba hacia Castellar de N'Hug (si no habéis estado, os lo recomiendo, tanto por los paisajes como por los croisanes de kilo de Castellar).
Sábado tarde. Mi cabeza escucha tambores lejanos y mi cuello empieza a crear vida en su interior. Drogas, drogas, drogas. No podrán conmigo.
Sábado noche. Mi cuerpo necesita resetearse pero yo sigo en mis trece. Noche de fiesta sí o sí... finalmente fue que sí, pero a medias porque a las 2 estaba cogiendo un taxi de vuelta a casa. Muerta de frío y con el séptimo de caballería trotando en mis sienes, me voy a dormir.
Domingo. Todo el santo día en cama, con fiebre, tiritando y sin hambre (yo, sin hambre, increíble). ¡Vaya fin de semana!
Lunes por la mañana, no tengo fiebre y me voy a trabajar, snif, snif, snif. Y como no podía hablar, los niños sudando de mi cara. ¡Mamaaaaaaa!
Ahora a cenar, a drogarse de nuevo y a dormir dentro de un ratito, que mañana continuamos con el show. Eso sí, este fin de semana estaré como una rosa. Ánimo Sô.
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indignaentrada
miércoles, 2 de marzo de 2011
Lo que da de sí un trayecto a casa

Érase una vez una niña, - bueno, no tan niña- que deseaba con todas sus fuerzas tener un perrito. Pero su piso era muy pequeñito, con muuuuchas escaleras y con algún problemilla de alergia con el pelo de perro, muy de vez en cuando.
Un día, pasando por una tienda con sus compañeras del trabajo, vieron en una tienda de muebles un perrito chiquitillo que parecía un pequeño felpudo con patas.
- Cualquiera podría pensar que es una alfombra. "Sí, quería llevarme esa alfombra, la que tiene forma de perro"- dijo una de ellas.
- Sería la primera alfombra con movilidad y se limpiaría sola. - dijo otra.
- Y, cuando no hiciera falta, ella misma se guardaría.
Las tres se rieron mucho mientras continuaban andando, pero Sonia - que así se llamaba la muchachuela- dió vueltas y vueltas a la idea del perro-alfombra. Si pudiera hacerse...
Al llegar a su casa, Sonia se dispuso a ponerse manos a la obra. Se introdujo en su "laboratorio secreto" y no salió de él hasta ya bien entrada la noche.
- ¡Eureka! - gritó. A sus pies, una alfombra de color canela saltaba y corría entre las piernas de Sonia, que reía a carcajadas por su descubrimiento.- ¡Está vivo, está vivoooooo! Juuuuajuajuajua.
El perro-alfombra cambió la vida de Sonia: le calentaba los pies en invierno, si estaba sucio él mismo se metía en la lavadora, para dormir se quedaba echado en el suelo o se enrollaba y se quedaba en un rincón, no soltaba pelo, no necesitaba comer ni hacer sus necesidades, hacía compañía y daba mucho cariño, si lo sacaba de paseo no le ladraba ni mordía a nadie... y, lo mejor de todo, se lo podía llevar de viaje a cualquier lado, como era una alfombra...
Y así vivieron muuuchos años felices. Hasta que un día... Sonia despertó del sueño. ¿O qué os pensábais? Pero, ¿a qué sería genial tener un perro-alfombra? De nombre se llamaría Wellcome, jajajaja.
Un día, pasando por una tienda con sus compañeras del trabajo, vieron en una tienda de muebles un perrito chiquitillo que parecía un pequeño felpudo con patas.
- Cualquiera podría pensar que es una alfombra. "Sí, quería llevarme esa alfombra, la que tiene forma de perro"- dijo una de ellas.
- Sería la primera alfombra con movilidad y se limpiaría sola. - dijo otra.
- Y, cuando no hiciera falta, ella misma se guardaría.
Las tres se rieron mucho mientras continuaban andando, pero Sonia - que así se llamaba la muchachuela- dió vueltas y vueltas a la idea del perro-alfombra. Si pudiera hacerse...
Al llegar a su casa, Sonia se dispuso a ponerse manos a la obra. Se introdujo en su "laboratorio secreto" y no salió de él hasta ya bien entrada la noche.
- ¡Eureka! - gritó. A sus pies, una alfombra de color canela saltaba y corría entre las piernas de Sonia, que reía a carcajadas por su descubrimiento.- ¡Está vivo, está vivoooooo! Juuuuajuajuajua.
El perro-alfombra cambió la vida de Sonia: le calentaba los pies en invierno, si estaba sucio él mismo se metía en la lavadora, para dormir se quedaba echado en el suelo o se enrollaba y se quedaba en un rincón, no soltaba pelo, no necesitaba comer ni hacer sus necesidades, hacía compañía y daba mucho cariño, si lo sacaba de paseo no le ladraba ni mordía a nadie... y, lo mejor de todo, se lo podía llevar de viaje a cualquier lado, como era una alfombra...
Y así vivieron muuuchos años felices. Hasta que un día... Sonia despertó del sueño. ¿O qué os pensábais? Pero, ¿a qué sería genial tener un perro-alfombra? De nombre se llamaría Wellcome, jajajaja.
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Cuentos breves
lunes, 21 de febrero de 2011
Tengo el día chof
Hoy me tendréis que perdonar pero tengo el día ñoño-ñoñísimo, con unos altibajos flipantes que hasta me he asustado yo. ¡Qué malo es "ser mujer"! Si es que empecé a llorar nada más entrar la novia en la iglesia! (sí, bueno, es que el sábado fui a una boda de una compañera del trabajo y encima vino mi amiga "La Menstru" a verme, ¡qué oportuna!).
Y siguió el domingo, durmiendo todo el santo día porque entre que había estado casi 24 horas sin dormir, que estaba cansada de toda la semana y el bajón... yuju, cuanta animación, estoy que me salgo. Menos mal que tenía un Big Bang Theory por ver y me animé un poquito. ¡Si ni siquiera me acordé del partido del Barça hasta la mitad de la primera parte! ¡Yo!
Y hoy en el trabajo ya he empezado con mal pie, estresada y sintiéndome ignorada. He llegado a la conclusión que a veces me debo volver invisible, porque que choque todo el mundo contigo y te sigan ignorando ha de ser por algún motivo. Os lo prometo, en las fotos de la boda casi no aparezco en ninguna, después en Razzmatazz la gente chocando conmigo -o arrollándome mejor dicho- y ni se inmutaban y esta mañana, yo subida en una escalera colgando adornos de Carnaval, han pasado algunas compañeras por mi lado y ¡Ni buenos días! Lo que yo diga, que me vuelvo invisible. Menos mal que mi peques sí que me ven, para eso guardan la magia en sus corazones. Sin decirles nada, han empezado a venir a abrazarme, uno detrás de otro. La mejor de las medicinas, os lo aseguro.
Así que ya veis como está el panorama. He seleccionado una serie de canciones a ver si me suben el ánimo y, de momento funciona. Pero el motivo de esta entrada no es otro que, como estoy sensiblona, pues me he dicho a mí misma, no hay nada mejor para subir la autoestima que hacer que tus amigos te lo suban con cariño y muuuuuxo amor. Pues ala, ¡a decirme cosas bonitas! ¡Vaya morro que tengo!, pensaréis. Correcto, lo tengo, pero en ocasiones es bueno tenerlo.
No soy una persona de abrazos ni besos pero, hoy precisamente no me importaría para nada un buen achuchón. Pero tranquilos, que sólo es una fase hormonal, nada más. Caray, como suena eso. ¡Ey, pero ahora no vengáis en procesión a pegarme un abrazo a mi casa, que no cabemos y no tengo cena para todos! Con un abrazo mental me basta, de verdad.
Y hasta aquí mi entrada de hoy, espero que la próxima entrada sea mucho más optimista. Un besazo enorme a todos (sí, Amanda, para ti también).
Y siguió el domingo, durmiendo todo el santo día porque entre que había estado casi 24 horas sin dormir, que estaba cansada de toda la semana y el bajón... yuju, cuanta animación, estoy que me salgo. Menos mal que tenía un Big Bang Theory por ver y me animé un poquito. ¡Si ni siquiera me acordé del partido del Barça hasta la mitad de la primera parte! ¡Yo!
Y hoy en el trabajo ya he empezado con mal pie, estresada y sintiéndome ignorada. He llegado a la conclusión que a veces me debo volver invisible, porque que choque todo el mundo contigo y te sigan ignorando ha de ser por algún motivo. Os lo prometo, en las fotos de la boda casi no aparezco en ninguna, después en Razzmatazz la gente chocando conmigo -o arrollándome mejor dicho- y ni se inmutaban y esta mañana, yo subida en una escalera colgando adornos de Carnaval, han pasado algunas compañeras por mi lado y ¡Ni buenos días! Lo que yo diga, que me vuelvo invisible. Menos mal que mi peques sí que me ven, para eso guardan la magia en sus corazones. Sin decirles nada, han empezado a venir a abrazarme, uno detrás de otro. La mejor de las medicinas, os lo aseguro.
Así que ya veis como está el panorama. He seleccionado una serie de canciones a ver si me suben el ánimo y, de momento funciona. Pero el motivo de esta entrada no es otro que, como estoy sensiblona, pues me he dicho a mí misma, no hay nada mejor para subir la autoestima que hacer que tus amigos te lo suban con cariño y muuuuuxo amor. Pues ala, ¡a decirme cosas bonitas! ¡Vaya morro que tengo!, pensaréis. Correcto, lo tengo, pero en ocasiones es bueno tenerlo.
No soy una persona de abrazos ni besos pero, hoy precisamente no me importaría para nada un buen achuchón. Pero tranquilos, que sólo es una fase hormonal, nada más. Caray, como suena eso. ¡Ey, pero ahora no vengáis en procesión a pegarme un abrazo a mi casa, que no cabemos y no tengo cena para todos! Con un abrazo mental me basta, de verdad.
Y hasta aquí mi entrada de hoy, espero que la próxima entrada sea mucho más optimista. Un besazo enorme a todos (sí, Amanda, para ti también).
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Pensamientos
lunes, 24 de enero de 2011
Generación NO-NO
Hoy me pongo seria. Y empiezo con una pregunta totalmente retórica, ya que sé que nadie me la va a poder contestar a ciencia cierta. La pregunta es la siguiente: ¿Qué les pasa a los adolescentes de hoy en día? Tampoco quiero caer en el generalismo, puesto que, por suerte hay chavales que todavía tienen dos dedos de frente y plantan cara a sus problemas con sentido común. Pero, a lo que yo me vengo a referir es, ¿qué esperan de la vida estos niños y niñas que se dedican a perder el tiempo metiéndose con el primero que pasa por la calle? Es que no tienen respeto por nada ni nadie. No, el problema es que no tienen respeto por ellos mismos. Como carecen de personalidad, imitan al primer gallito de barrio que les canta; si el líder insulta al pobre desgraciado que todo el mundo insulta, es lo correcto, porque lo dice el lider; si el líder dice que hay que pegarle una paliza a dos chavales de otra escuela entre quince, ¡ooooh, que valientes que somos! De pequeña solía escuchar aquello de: y si te dicen que te tires por un barranco, ¿lo haces?
Lo peor de todo es que, hagan lo que hagan, sea cual sea el daño infringido ellos son los "inocentes", papá vendrá a clamar justicia, sus hijos siempre son las víctimas. ¿No será a caso que ustedes no han sabido pararlo a tiempo? ¿Usted ha hablado con su hija y le ha enseñado que el mundo en el que vive no es su reino y que ella, desde luego, no es ninguna princesita? ¿Le ha explicado al "nene" que un día usted ya no estará y que debería preocuparse más por aprender y no tanto a reirse de aquel que, en un futuro, le va a patear el trasero en el trabajo?
Todo esto, como siempre, viene de algo que he visto esta tarde: un grupo de chavales persiguiendo a otros, mientras que un grupo de niñatas sse deleitaban con el espectáculo de machos cabríos enloquecidos, junto a la salida del instituto. Que no nos pase nada con esta generación NO-NO (No pienso, no existo).
Lo peor de todo es que, hagan lo que hagan, sea cual sea el daño infringido ellos son los "inocentes", papá vendrá a clamar justicia, sus hijos siempre son las víctimas. ¿No será a caso que ustedes no han sabido pararlo a tiempo? ¿Usted ha hablado con su hija y le ha enseñado que el mundo en el que vive no es su reino y que ella, desde luego, no es ninguna princesita? ¿Le ha explicado al "nene" que un día usted ya no estará y que debería preocuparse más por aprender y no tanto a reirse de aquel que, en un futuro, le va a patear el trasero en el trabajo?
Todo esto, como siempre, viene de algo que he visto esta tarde: un grupo de chavales persiguiendo a otros, mientras que un grupo de niñatas sse deleitaban con el espectáculo de machos cabríos enloquecidos, junto a la salida del instituto. Que no nos pase nada con esta generación NO-NO (No pienso, no existo).
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Humilde opinión,
indignaentrada
martes, 11 de enero de 2011
No les mires directamente a los ojos

Hola de nuevo, amigos de la fragoneta del misterio. Bienvenidos una noche más a Octavo Lustro. Hoy, y nada mejor para empezar el año, tenemos un caso sobrecogedor (para variar). Aviso que la siguiente información puede herir la sensibilidad de nuestros lectores, así que, sin más dilación, les dejo con: LAS SEÑORAS PESADAAAAAS.
TESTIGO: Yo fui a una pastelería que está enfrente de mi casa el día de Reyes. Quería comprar un tortell pequeñito y me dispuse a hacer cola (que llegaba hasta la calle). Y, apareció ella. - HACEMOS UNA BREVE PAUSA EN LA GRABACIÓN, YA QUE LA TESTIGO SE PONE A LLORAR.- Se puso detrás de mí en la cola pero yo veía que se me quería colar descaradamente. Se ponía a mi lado, intentaba zafarse entre la gente para llegar antes al mostrador, se quejaba que ella había hecho una reserva, que no entendía porqué tenía que hacer cola si ya lo tenía reservado, que nunca antes había hecho cola. Fue aterrador. Finalmente, cuando llegué al mostrador y preguntaron "¿quien va?" ¡La señora gritó "yo"! Pero yo pude gritar más y me atendieron a mí. ¡Pasó toda mi vida por delante!
Realmente espeluznante el relato de nuestra testigo de escepción que, a pesar del mal recuerdo que aquella experiencia dejó en ella. Agradecemos que haya querido compartirlo con nosotros.
Pero todavía hay más. Informadores anónimos nos contaban que LAS SEÑORAS PESADAS intentan colarse también en la cola del cine, en el supermercado; llegando a extremos asombrosos que rozan la locura en el primer día de rebajas, donde estos seres son capaces de arrancar extremidades por conseguir una prenda que, seguramente les irá pequeña o que canta más que Raphael en Nochebuena.
Queridos amigos y amigas, no tenemos más datos de los aquí expuestos. Pedimos su inestimable colaboración. Si tienen alguna experiencia con lo desconocido, una pista que nos pueda facilitar el encontrar y analizar en detalle el comportamiento de estos seres diabólicos, una única vía de contacto (o qué os creéis): agregad un comentario a Sô-breviviendo, el blog preferido de Octavo Lustro.
Desde aquí nos despedimos, una noche más desde la fragoneta del misterio. Les esperamos, dentro de... cuando me venga la inspiración. Saludos, esto es Octavo Lustro.
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